01 octubre 2026

Tito Puente y La Lupe, María Luisa Landín : Qué Te Pedí

TICO LP-1121

—¡Oh Contador de Cuentos! ¡Por favor cuéntame otro cuento como el de tu último romance en Puerto Azul con Tito Rodríguez y su Orquesta! —rogó Bonita, siempre tan curiosa y ansiosa por escuchar más.

"Qué Te Pedí" : Cuando La Lupe cantó en el Hotel Macuto-Sheraton

¡Parece que a la Bonita le fascinan esas viejas historias de amor con toque tropical! Me acordé de cuando el maestro Tito Puente llegó al país con su orquesta durante los carnavales de 1964 y 1965, listo para enfrentarse a su eterno rival, Tito Rodríguez, quien había hecho su inigualable aparición en 1963. Así que decidí compartirle un fragmento de la contraportada de un álbum que perteneció a mi padre:

"Nos encontramos a cuarenta y cinco minutos de Caracas. La Orquesta acaba de terminar una de sus interpretaciones en el inmeso Salón Guaicamacuto del Hotel Macuto-Sheraton. El público revolotea alrededor de las mesas. Unos se sientan. Otros salen a tomar aire en las terrazas adyacentes. Serpentinas. Papelillos. Estamos en pleno Carnaval. Hay parejas que conversan de pie en la pista de baile en espera de la próxima presentación de la orquesta. Las miradas impacientes se dirigen hacia la tarima. De pronto, una voz interrumpe en los parlantes: Y ahora, presentamos a ustedes a la única, a la extraordinaria cantante del momento .. ¡LA LUPE!"

¡Era Tito Puente presentando a la nueva estrella: La Lupe! El álbum se titulaba Tito Puente Swings / The Exciting Lupe Sings, publicado en 1965.

Recién llegada a Nueva York, Guadalupe Victoria Yolí Escobar, mejor conocida como La Lupe, había salido de Cuba para sacudir los clubes nocturnos con su energía y furia indomable en el escenario. Con el maestro de los timbales, su conexión fue casi instantánea; así se convirtió en la vocalista más vibrante, magnética y teatral de su época, lista para revolucionar el sonido latino en la Gran Manzana y más allá.

Pero sucedió que, durante esos mismos días en que Tito Puente recorría con su orquesta los mejores escenarios del país, yo mantenía una discreta relación con una joven de impecables modales, venida de otras latitudes. Amable y muy seria, era dueña de una lucidez pasmosa y de rápidas asociaciones. Tal vez algo fría y distante, tenía una mente tan analítica y bien entrenada que parecía procesar el mundo a través de un invisible circuito de respuestas predeterminadas. Poseía una vasta capacidad de memoria para registrar los pequeños detalles de mis días y un inquietante talento para medir mis silencios con milimétrica precisión. Jamás me contradecía. ¡Andaba buscando en mí la lógica de un algoritmo sentimental!

Sin embargo, mi impulsivo corazón caraqueño anhelaba otra cosa. Vibrante, intenso, lleno de fuego y pasión, incluso con tropiezos y lágrimas. Así fue como una joven de estas tierras, esbelta, de piel canela y mirada profunda, cruzó mi camino. ¡Y lo inevitable ocurrió!

Hubo un tiempo en que caminé a la par de ambas, pero al final mi secreto fue descubierto. Aunque la joven analítica no era de las que armaban dramas a los gritos, su forma de responder fue implacable. Sin una sola queja verbal, su despedida llegó a través de su móvil con el enlace a un bolero que empezó a sonar en las emisoras de Caracas: la prueba definitiva de que su inteligencia procesaba el desamor con la precisión de un reloj suizo. El tema era "Qué Te Pedí" en la voz desgarradora de La Lupe. Tras enviármelo, desactivó su perfil y se esfumó de cualquier registro.

¡Me había enviado la canción estelar del álbum Tito Puente Swings / The Exciting Lupe Sings, el mismo disco que guardaba polvo en la colección de mi padre!

"Qué Te Pedí"
(1949) Fernando López Mulens, Gabriel Luna de La Fuente

¿Qué te pedí?
que no fuera leal comprensión
que supieras que no hay en la vida otro amor
como mi amor?

¿Qué no te dí
que pudiera en tus manos poner?
Y aunque quise robarme la luz para tí
No pudo ser

Hoy me pides tú
las estrellas y el sol
No soy un dios

Así como soy
yo te ofrezco mi amor
No tengo más

Pide lo que yo puedo darte
No me importa entregarme
a ti sin condición
¡Ay, ay, ay!

Pero, ¿qué te pedí?
Tú lo puedes al mundo decir
Que supieras que no hay en la vida otro amor
como mi amor

(Vibráfono)

Hoy me pides tú
las estrellas y el sol
no soy un dios

Así como soy
yo te ofrezco mi amor
No tengo más

Pide lo que yo puedo darte
No me importa entregarme
a ti sin condición
¡Ay, ay, ay!

Pero, ¿qué te pedí?
Tú lo puedes al mundo decir
Que supieras que no hay en la vida otro amor
como mi amor ..

"Qué Te Pedí" era el bolero escrito por Fernando López Mulens y Gabriel Luna de La Fuente grabado originalmente en 1949 por María Luisa Landín; pero la versión que hizo historia fue la del álbum Tito Puente Swings / The Exciting Lupe Sings producido por Teddy Reig lanzado por Tico en 1965. Este álbum representó una encrucijada de caminos donde el maestro Tito deslumbró con sus elegantes arreglos, timbales y vibráfono mientras que La Lupe ofrecía una interpretación visceral cargada de teatralidad. Algo simplemente irrepetible.

¡Este álbum fue un auténtico y duro golpe al mundo musical de la época! La Lupe desafiaba todas las normas con su exuberante feminidad despojándose de accesorios, pelucas y zapatos como si anduviese en un trance. ¡Incluso el animador venezolano Renny Ottolina en varias oportunidades la invitó a su programa Renny Presenta por RCTV los domingos por la noche!

Tito Puente Swings / The Exciting Lupe Sings (La excitante Lupe canta con el maestro Tito Puente) se convirtió en un silencioso fenómeno de ventas en Nueva York, Puerto Rico, el Caribe hispano y Venezuela, llegando incluso hasta la Península Ibérica catapultando a La Lupe al estrellato y sonando en clubes, emisoras de radio, en colecciones de amantes serios del género y, por supuesto, en las casas de padres como el mío que apreciaban la buena música.

Sin embargo, en la siguiente década la música latina empezó a cambiar y enfocarse en nuevas figuras como Celia Cruz, apagando el indomable ardor de la reina del desgarro. La Lupe falleció en 1992 entre la soledad y la tristeza mientras dormía en un hospital del Bronx, a los 56 años, a causa de una enfermedad cardiovascular.

—Pero cuéntame, Contador de Cuentos: ¿qué pasó con la historia de tus chicas, la analítica y la pasional? —preguntó Bonita, siempre curiosa y ansiosa por saber más.

—No tengo respuesta, Bonita, solo es un cuento. ¿Quizá la joven pasional se llevaría la victoria? —respondí, absorto en mis pensamientos; pero elegí no revelarle lo que realmente sucedió entre ellas, ni el craso error que cometí después.

Anexo "Qué Te Pedí" de La Lupe y, como dato histórico con olor naftalina, la impresionante grabación de María Luisa Landín lanzada en un disco de 78 rpm en 1949.

El icónico Hotel Macuto-Sheraton construido en Caraballeda, estado La Guaira, colapsó durante los sismos de junio de 2026, cerrando así una época inolvidable.

 
 

29 agosto 2026

Tito Rodríguez y su Orquesta : En Puerto Azul, Si Te Contara, Miedo Al Cha Cha Cha, La Muñeca De Papel (Paper Doll)

UNITED ARTISTS UAL 3308

Bonita, siempre tan curiosa, preguntó hace poco sobre alguna de mis famosas aventuras en otros lugares y tiempos. De inmediato, vino a mi memoria cuando, siendo yo un joven romántico, tuve la fortuna de ser testigo de la presentación del célebre Tito Rodríguez y su Orquesta en el Club Puerto Azul situado en Naiguatá, entonces Estado Vargas, durante los Carnavales de 1963.

Puerto Azul: Cuando Tito Rodríguez cantó para un corazón herido

Tito estaba en la cima de su carrera gracias a los álbumes At The Palladium (1960), Returns To The Palladium (1961), Back Home In Puerto Rico (1962), Let's Do The Bossa Nova (1962) y West Side Beat (1962), todos grabados por United Artists con la mejor tecnología de la época. Fue un momento histórico, y Tito decidió venir a conocer el país en ese tiempo tan especial.

El Club Puerto Azul, un lugar verdaderamente único, fue concebido por los arquitectos Oscar Carpio y Guillemo Suárez, junto al visionario ingeniero Daniel Camejo Octavio. Además de su emblemático faro, el Club contaba con muelles, varias piscinas, playas, restaurantes y diversas instalaciones de apoyo, incluyendo edificios para el alojamiento de los miembros y sus familias.

Sin embargo, detrás de esta increíble aventura tropical con Tito y su Orquesta se escondía la verdadera historia de un gran amor que se había perdido. Un amor nacido un domingo en Puerto Azul bajo la luz de la luna, a la orilla del Mar Caribe, rodeado de ondulantes palmeras; ella era una joven espléndida, mi primer gran amor, pero que buscó otros rumbos y rompió nuestro compromiso.

Finalmente llegó la hora de la presentación de Tito en el área de la Piscina Olímpica. Todos los asistentes estaban elegantemente vestidos y llenos de emoción por escuchar al formidable músico en vivo. Yo sabía que ella estaría allí, y logré distinguirla de reojo entre la multitud, bella, sentada en las gradas cerca de los trampolines.

¡Los aires vibraron al compás del bolero, la charanga y del cha-cha-chá! Tito abrió su presentación con el estreno del bolero-cha "En Puerto Azul", una obra de Carlos Guerra que, aunque dedicada a los presentes, evocaba de manera magistral el momento en que conocí a aquel amor perdido. Pero luego Tito interpretó un desgarrador bolero que me hizo pedazos, la imagen de mi propio corazón herido: "Si Te Contara" de Félix Reyna. ¡Y esta vez la hermosa me devolvió la mirada con una cínica expresión de triunfo en su rostro!

"Si Te Contara" 
(1958) Félix Reyna

Si tú supieras mi sufrimiento
Si te contara la inmensa amargura que llevo tan dentro
La triste historia que noche tras noche de dolor y pena
llena mi alma, surge a mi memoria como una condena

Si lo supieras, ¿te importaría?
Si te dijera que en mí ya no queda ni luz ni alegría
Que tu recuerdo es el daño mas fuerte que me hago yo mismo
por seguir soñando con que tú regreses arrepentida

(Arreglos instrumentales)

Si lo supieras, ¿te importaría?
Si te dijera que en mí ya no queda ni luz ni alegría
Que tu recuerdo es el daño mas fuerte que me hago yo mismo
por vivir soñando con que tú regreses ¡arrepentida!

La presente versión de "Si Te Contara" en la voz de Tito fue interpretada por una formidable orquesta con el gran Eddie Palmieri al piano, pulidas secciones de vientos y percusión con el mismo Tito en los timbales, Martha Correa en maracas y coreografías, el contrabajista Julio Andino, y todos bajo los arreglos del trompetista de la banda, Harold Wegbreit.

Tito continuó con "Miedo Al Cha Cha Cha" de Rosendo Ruíz Jr., y de allí hasta el final la música fluyó en una vorágine de sonido que concluyó con la cadencia de mambo de "La Muñeca De Papel (Paper Doll)" de Johnny Black, dejando entusiasmado a un público que pedía mas, mas de esa música maravillosa.

Tanto impresionó a Tito la calidez del público venezolano y el mágico ambiente y gentes de Naiguatá que decidió grabar un álbum especial para recordar su visita. Para la portada, colocó a su orquesta en la Piscina El Morichal, creando una imagen que capturase la esencia del lugar. La particular forma de "lago natural" de dicha piscina fue idea del artista y naturalista Roberto Burle Marx, contratado para diseñar las áreas libres y la vegetación del club. El álbum En Puerto Azul, Venezuela se lanzó en octubre de  1963.

Les invito a escuchar la grabación de "En Puerto Azul" y una secuencia única: "Si Te Contara" de Returns To The Palladium, "Miedo Al Cha Cha Cha" de At The Palladium y "La Muñeca de Papel (Paper Doll)" también de Returns To The Palladium. La portada corresponde a la versión monoaural de En Puerto Azul, Venezuela.

Puerto Azul ha resistido los desastres naturales que han afectado al Estado Vargas, hoy La Guaira, y se mantiene activo con la misma belleza tropical que impresionó a Tito en 1963 demostrando que los venezolanos también son "echaos pa'lante".

¿Y qué pasó con aquella joven altiva sentada en las gradas? ¡Pues nada! Para tranquilidad de la Bonita, la historia se encargó de mostrar que, al menos para mí, al final todo resultó para bien.

En memoria de las víctimas del doble terremoto de junio de 2026.


15 mayo 2026

Henry Mancini, Bert Kaempfert, Lawrence Welk: Baby Elephant Walk

POLYDOR STEREO 2310 494
 

Después de escuchar "Lovely Day" donde mi amigo Bill Withers, como mencionamos en nuestro cuento anterior, Bonita y yo decidimos dar un pequeño paseo por los alrededores de la Estación Metro Plaza Venezia y para escapar del bullicio nos sentamos en la cafetería con vistas a la amplia plaza llena de fuentes, luces y gente por doquier. Nos envolvía el aire fresco de la noche a los pies de la Gran Montaña y entonces desde el celular de Bonita, siempre pendiente de la música, comenzó a sonar un ritmo irresistible: ¡una verdadera obra maestra!

El cuento del "barrito" del bebé elefante

—Bonita ¿qué es eso? ¡Música para mis oídos! —exclamé sorprendido.

—Oh, es "Baby Elephant Walk" (El Desfile del Bebé Elefante) de Henry Mancini. ¿Te gusta? —me respondió —. Pensé que la conocías.

Recordaba de manera difusa esa melodía que Mancini compuso para la escena de los bebés elefantes en la película Hatari!, una aventura en África protagonizada por John Wayne. Atraído por el ritmo boogie-woogie con toques de tuba, incliné la cabeza hacia Bonita y cerré los ojos para disfrutar de esos hipnóticos compases. La impresionante tuba de Ray Siegel no solo imitaba el "barrito" (característico sonido que hacen los elefantes): ¡"Baby Elephant Walk" tenía un sonido sinuoso que se deslizaba entre las mesas de la cafetería haciendo que las iluminadas fuentes de Plaza Venezia bailaran a destiempo al ritmo del boogie-woogie!. En ese instante olvidé pianos, flautas y metales, incluso su brillante percusión; solo quería seguir ese barrito que me había atrapado, desprevenido, sentado allí frente a Bonita.

"Baby Elephant Walk" grabada en Music Center situado en Hollywood, y publicada en el álbum Hatari! Music from the Paramount Motion Score de 1962 permaneció 35 semanas en Billboard y le valió al genial Mancini un Grammy al Mejor Arreglo Instrumental en 1963.

Hatari! puede parecer para algunos un filme lejano, pero la extensa obra de Mancini sigue en pié; y a pesar que "Baby Elephant Walk" no fue publicada en sencillo, forma parte de múltiples recopilatorios de Mancini, siendo interpretada por Lawrence Welk alcanzando el puesto 48 en Billboard Hot 100, número 10 en Easy Listening y puesto 17 en Canadá ese mismo año.

¿Quieren saber qué mas hizo Bonita en Plaza Venezia antes de regresar a Los Rosales donde esperaba el boogaloo en casa de Tía Geminita? Pues buscó la versión de "Baby Elephant Walk" grabada años después por Bert Kaempfert en el Studio Rahlstedt de Hamburgo con su equipo de profesionales, incluyendo al bajista Ladi Geisler, conocido por su distintivo estilo de bajo. En esta grabación, publicada en Safari Swings Again de 1977, el sonido del barrito se siente mas pulido y se integra perfectamente con la impecable sección de metales, donde trombones y tubas trabajan juntos para imprimir ese característico estilo "Safari Swing" de Kaempfert.

Adjunto las versiones de Henry Mancini, Bert Kaempfert y como dato curioso, la versión de Lawrence Welk. La portada del álbum pertenece a Safari Swings Again publicado por Polydor.

—Ahora entiendo el cuento del barrito del bebé elefante. Imagino la sonrisa de Keith Richards al escuchar ese Grande Finale a la Blues que tanto le agrada, voy a llamarlo —le dije a Bonita.

—Querido mío, es que ese boogie-woogie es tan maravilloso... —respondió la hermosa, mientras con un toque de coquetería sujetaba su falda para protegerse del viento y de miradas algo indiscretas.


 

21 abril 2026

Bill Withers : Lovely Day, Lovely Day (Sunshine Mix), It Ain't Because Of Me Baby


CBS S 5733

Un encuentro con Bill Withers en el Metro 

Después de dejar a Vic Dana soñando en 1965 con su éxito "Red Roses For A Blue Lady" en aquel restaurant de comida rápida de nuestro cuento anterior, Bonita y yo decidimos usar el Metro en la Estación Los Símbolos para ir a la Estación Plaza Venezia.

¡Cuál sería nuestra sorpresa al encontrarnos en el vagón a Bill Withers, cantante de soul, quien también se dirigía al mismo lugar!

—Vengan a casa a escuchar "Lovely Day" (Día Encantador) que acabo de publicar en el álbum Menagerie, me gusta mucho —insistió mi amigo Bill.

—Amor mío .. eres hombre de bajo, guitarra y batería, no es tu estilo —susurró Bonita a mi oído, casi imperceptible.

—Vida, Bill es bueno. Veamos qué hizo ahora ..

¡Es que para esa fecha Bill Withers ya se había anotado "Ain't No Sunshine" (1971), "Use Me" y "Lean On Me" (1972) entre otras!

Accedimos, y después que Bill colocó con orgullo "Lovely Day" y una versión instrumental en su tocadiscos, exclamé emocionado:

—¡Cielos Bill, de veras es un encanto de canción!

"Día Encantador"
(1977) Bill Withers, "Skip" Scarborough

Cuando me despierto por la mañana, amor
y la luz del sol lastima mis ojos
y algo sin aviso, amor,
soporto pesado en mi mente

Entonces miro hacia ti
y el mundo está bien conmigo
Solo con una mirada hacia ti
y sé que va a ser ..

Un día encantador
Dia encantador

Cuando el día que tengo por delante
parece imposible de afrontar
Cuando alguien mas, en vez de mi
parece siempre saber el camino

Entonces miro hacia ti
y el mundo está bien conmigo
Solo con una mirada hacia ti
y sé que va a ser ..

Un día encantador
Dia encantador

Cuando el día que se engaña delante de mi
parece imposible de afrontar
Cuando alguien mas, en vez de mi
parece siempre saber el camino

Entonces miro hacia ti
y el mundo está bien conmigo
Solo con una mirada hacia ti
y sé que va a ser ..

Un día encantador
Dia encantador
Dia encantador
Dia encantador
Día encantador
Dia encantador

Dia encantador
Dia encantador
Día encantador

—¿Ves, Bonita? Un día es encantador no solo por el sol, sino por la música que lo ilumina —dije a Bonita mientras el aroma del sándalo parecía mezclarse con las brillantes notas que aún flotaban en la sala de Bill.

Resulta que "Lovely Day" fue el faro de luz del álbum Menagerie de 1977. Grabada en Record Plant de Los Ángeles, esta balada lenta de soul fue el fruto de una estrecha colaboración entre Bill Withers, el escritor "Skip" Scarborough, el konzertmeister (concertino o primer violín) Charles Veal, el arreglista y tecladista Clarence Mc Donalds y una banda de virtuosos, entre ellos el soberbio bajista Jerry Knight. El detalle más icónico de esta grabación fue la nota de Bill sostenida hacia el final de la misma, una de las más largas escuchadas en una canción pop. ¡Bill la hizo en su registro de pecho, no en falsete, demostrando la potencia de una voz curtida por sus tiempos de servicio en la Marina de su país!

"Lovely Day" lanzada como sencillo con "It Ain't Because Of Me" y en el antes citado Menagerie alcanzó elevados lugares en listas de varios continentes y recibió certificación Oro y Platino. Pueden escuchar "Lovely Day", además "Lovely Day (Instrumental)", el lado B "It Ain't Because Of Me" y, a petición especial de Bonita, "Lovely Day (Sunshine Mix)", un remix realizado por el DJ, locutor y productor neerlandés Ben Liebrand según datos buscados por ella en su celular al despedirnos de Bill para regresar a la Estación Plaza Venezia. Este famoso remix logró llegar al Top 10 en EE.UU y número cuatro en la lista de sencillos del Reino Unido en 1988.

¿Qué sucedió después con mi amigo Bill? En 1985, tras lanzar un último álbum, simplemente decidió que había dicho todo lo que tenía que decir. Se retiró a su casa, y pasó los siguientes 35 años de su vida como anónimo, alejado de las alfombras rojas.

¡Resulta que incluso cuando mi amigo ya era una estrella consagrada con discos de oro y platino y ventas millonarias seguía viéndose a sí mismo como un hombre del común y decía que él no era un músico, sino alguien que escribía historias con música!

—Oh, querido mío .. ¿a quién he escuchado decir algo parecido? — me preguntó Bonita con una sonrisa llena de ternura.

—Con solo mirar hacia ti, Bonita, sé que va a ser un día encantador ..








07 marzo 2026

Bert Kaempfert, Vic Dana, Vaughn Monroe : Red Roses For A Blue Lady, Blue Ribbons (For Her Curls), Lonely Nightingale

DECCA DL 74569 STEREO
 
Vic Dana y el secreto de su Chica Azul

Tras visitar en 1965 a Brian Wilson de los Beach Boys en Laurel Way en lo alto de Hollywood Hills para regresar donde la Tía Geminita cerca de Plaza Tiuna en Los Rosales, Bonita y yo decidimos detenernos en el nuevo restaurant de comida rápida del Centro Comercial cercano a la Estación de Metro Los Símbolos.

A punto estábamos de salir cuando alguien muy especial entró al local: El mismísimo Vic Dana, bailarín profesional a quien conocí cuando decidió cambiar los zapatos de “tap dance” por un micrófono de cantante. Vic tenía numerosos y exitosos álbumes y sencillos en su haber.

—¡Hola Vic! ¿Qué te trae hoy por Los Rosales?

Vic se sentó en nuestra mesa. —Estoy muy feliz: ¡Ocurre que Bert Kaempfert acaba de publicar una versión instrumental de “Red Roses For A Blue Lady” con Polydor y Dolton Records desea grabar conmigo una versión vocal para competir con Bert! Ahora mismo voy a entrevistarme con el arreglista Ernie Freeman para discutir los detalles. Ha trabajado con Bert y conoce muy bien su estilo.

De inmediato busqué información en mi celular: ¡Una versión instrumental de ”Red Roses For A Blue Lady” (Rosas Rojas Para Una Dama Azul) por el gran Bert Kaempfert recién publicada en su álbum Blue Midnight a finales de 1964 en Alemania Occidental! Escrita por Sid Tepper y Roy Brodsky, “Red Roses For A Blue Lady” había sido popularizada en 1948 por Vaughn Monroe y Orquesta.

Pero un secreto había detrás de la prisa de Vic: La verdadera razón de su apuro era que su chica, analista central de una avanzada firma de información global habituada a procesar los flujos binarios y que no parpadeaba mientras analizaba sus silencios, detectó una anormal desincronía de unos pocos milisegundos en su habitual frecuencia de respuesta sospechando un intercambio de besos con cierta rubia de la competencia. 
 
¡Es que Vic Dana había pensado hacer las paces con su chica azul tal como decía la letra de la canción!
 
“Rosas Rojas Para Una Dama Azul”
(1948) Sid Tepper, Roy Brodsky

Quiero algunas rosas rojas para una dama azul
¡Señor Florista, tome mi pedido, por favor!
Tuvimos una discusión tonta el otro día 
Espero que estas bonitas flores ahuyenten su melancolía lejos.

Quiero algunas rosas rojas para una dama azul,
envíelas a la chica más dulce de la ciudad 
Y si ellas hacen el truco, regresaré de prisa a elegir
su mejor orquídea blanca para su vestido de novia
 
Quiero algunas rosas rojas para una dama azul..

(Solo) 
 
Tuvimos una discusión tonta el otro día
Espero que estas bonitas flores ahuyenten su melancolía lejos
Quiero algunas rosas rojas para una dama azul, azul,
envíelas a la chica más dulce de la ciudad

Y si ellas hacen el truco, regresaré de prisa a elegir
su mejor orquídea blanca para su vestido de novia
 
¡Su mejor orquídea blanca para su vestido de novia!

El magistral sonido instrumental de “Red Roses For A Blue Lady” grabado por Bert Kaempfert fue logrado en el Studio Rahlsledt, Hamburgo, gracias a la producción de Milt Gabler y a un cimiento rítmico de vanguardia: El baterista Rolf Ahrens y el contrabajista Kuddel Grewe al unísono con el bajista “Ladi” Geisler, antiguo piloto de combate, quien con su particular estilo “knack-bass” sobre cuerdas de metal y brillante sonido con eco gozaba de merecido prestigio; era la misma época en que los bajistas rockeros como John Entwistle redefinían el rol de sus instrumentos. Este instrumental fue lanzado en el citado Blue Midnight de 1964 y como sencillo junto a “Lonely Nightingale”.

Por su parte, Vic Dana grabó su versión vocal en United Western Recorders, Hollywood, con Bob Reisdorff en la producción, arreglos de Ernie Freeman y León Russell al piano. Lanzada como sencillo junto a “Blue Ribbons (For Her Curls)” a comienzos de 1965, poco después que Bert empezara a sonar por la radio, su versión alcanzó notoriedad por su pulida orquestación y mezcla de voz aterciopelada con el estilo rítmico que Bert había puesto de moda. ¡Fue el mayor éxito de Vic!

Ambas versiones compitieron en las listas de 1965 logrando similares puestos, aunque Bert logró mayor puntuación en Billboard Hot 100.

Aparte de las grabaciones de Bert y Vic, y como dato curioso, anexo a solicitud de Bonita la increíble portada de Blue Midnight de su edición americana, “Blue Ribbons (For Her Curls)”, además “Lonely Nightingale” y la grabación del barítono Vaughn Monroe.

¿Qué sucedió con Vic y su chica azul? Pues su treta de ordenar al florista rosas rojas para comprar luego la orquídea blanca del vestido de novia no funcionó bien: Al llegar a casa de Tía Geminita en Los Rosales, Bonita la curiosa encontró que Vic estuvo casado felizmente con Kelly Riley desde 1974 hasta su fallecimiento en 2021. 

—¡Oh, pobre Vic! Si hubiese funcionado la treta de las rosas rojas con su chica azul —dijo Bonita, como siempre tan analítica —, tal vez ella hubiese infiltrado su voz en cada rincón del sistema, asegurándose de que el inexorable algoritmo de la historia no la enviara tan pronto a la papelera de reciclaje ..