26 enero 2026

The Beach Boys : Don't Worry Baby, I Get Aound / The Ronettes : Be My Baby

CAPITOL 5174


Después de los acontecimientos con Tía Geminita en Los Rosales bajando por Avenida La Rambla justo antes de la soleada Calle Miranda, la Bonita quiso visitar a Brian Wilson, cantante de los Beach Boys.  

—¿Los Beach Boys? —pregunté — No son muy conocidos por aquí.

Tanto insistió la Bonita, que pronto llegamos hasta Laurel Way  en lo alto de Hollywood Hills. Allí nos esperaba Brian, sentado frente al piano en su casa de cristal y líneas modernas con Los Ángeles a sus pies; pero Brian se sentía mas solo que nunca. ¿Qué le pasaba al gran Brian Wilson?

"Una historia de amor en monoaural" 

Brian estaba roto. Acababa de terminar "Don't Worry Baby" (No Te Preocupes, Cariño) y la ofreció al productor Phil Spector para ser cantada por Verónica Bennett (Ronnie) de las Ronettes; pero Phil, en un ataque de ego, la rechazó. ¡No era lo suficientemente buena para su "Muro de Sonido"!

Ocurre que Brian había escuchado a Ronnie cantar "Be My Baby" en la radio, y su mundo  se detuvo. Amó la novedosa producción de Phil. su sonido envolvente, el balance perfecto ... y además a la atractiva chica morena de la voz profunda y su imponente Beehive, una peluca entonces de moda conocida como B-52 que como desafiante rascacielos de laca burlaba la gravedad de Hollywood.

El "Muro del Sonido" era una novedosa técnica de grabación de Phil con instrumentos sonando al unísono donde se daba preferencia al sonido monoaural (un solo canal de audio para la reproducción). Pero también Phil  sospechaba que "Don't Worry Baby" estaba dedicada a Ronnie, su vigilada y prisionera cantante y musa. ¡Y no le faltaba razón! "Don't Worry Baby" podía significar para la chica una señal secreta, una válvula de escape.

¡Es que el "Muro de Sonido" no era  solamente un simple concepto para designar la técnica de un genio, un simple símil! Era también la enorme y lujosa residencia en Pyramid Place situada en Beverly Hills donde Phil había encerrado a Ronnie; literalmente, el lugar donde ella vivía siendo la cantante estrella y, además, su prisionera. ¡Por eso Phil quería el monoaural, un solo canal, una sola voz bajo su exclusivo mando!

Brian amaba también el sonido monoaural pero por diferente motivo: Era casi sordo de un oído, ¡el pobre solo podía procesar el mundo en un solo canal! Para él, el monoaural no era una herramienta de control, era su única forma de alcanzar la perfección. Él buscaba la unidad del sonido para poder escucharlo todo junto, mientras que Phil lo usaba para que nadie se saliera de su "Muro".

Brian levantó la cabeza, nos miró con esos ojos cargados de tristeza y preguntó: —¿De verdad creen ustedes que "Don't Worry Baby" no es lo suficientemente buena para mi Ronnie?

— Oh, Brian —dijo Bonita, enternecida — Vamos a escuchar tu canción.

"No Te Preocupes, Cariño"
(1964) Brian Wilson, Roger Christian 

Bueno, se ha estado acumulando dentro de mi
por oh, no sé cuanto tiempo
Yo no sé por qué pero sigo pensando
Algo está condenado a salir mal
Pero ella a mis ojos mira
y darme cuenta hace
Y ella dice: "No te preocupes, cariño"

No te preocupes, cariño
No te preocupes, cariño
Todo se girará bien
No te preocupes, cariño
No te preocupes, cariño

Supongo que debía haber mantenido mi boca cerrada
cuando empecé a jactarme de mi coche
Pero no puedo dar marcha atrás ahora porque
yo presioné a los otros chicos demasiado lejos
Ella me hace cobrar vida
Y me dan ganas de conducir
Cuando ella me dice "No te preocupes cariño

No te preocupes, cariño
No te preocupes, cariño
Todo se girará bien
No te preocupes, cariño
No te preocupes, cariño

(Solo)

Ella me dijo: "Cariño, cuando compitas hoy
solo llévate a mi amor contigo"
Y si supieras cuánto te quiero
cariño, nada podría salir mal contigo
Oh, lo que ella me hace
cuando hace el amor conmigo
Y dice "No te preocupes, cariño" 

No te preocupes, cariño
No te preocupes, cariño
Todo se girará bien
No te preocupes, cariño
No te preocupes, cariño
Todo se girará bien
No te preocupes, cariño
No te preocupes. cariño

"Don't Worry Baby" grabada por los Beach Boys en el complejo de estudios United Western Recorders, Hollywood, contaba con Brian en la producción, bajo y voz principal y con Hal Blaine en la batería, el mismo que grabó "Be My Baby" para Phil. Publicada en 1964 en Shut Down Volume 2 y como lado "B" de un sencillo junto a "I Get Around", es hoy considerada por Rolling Stone Magazine como una de las mejores canciones de la historia.

"Be My Baby" grabada por las Ronettes fue escrita por Ellie Greenwich, Jeff Barry y además el propio Phil. Publicada como sencillo en 1963 y luego en el álbum Presenting The Fabulous Ronettes en 1964, fue el mayor éxito del grupo.

Entonces Phil blindó su casa con alarmas e intercomunicación. Vigilaba cada salida de Ronnie, llegando a colocar un maniquí inflable de sí mismo en el coche cuando ella iba de compras para ahuyentar a los extraños. Brian, cargado de hamburguesas y refrescos de cola, visitaba a veces el estudio de Phil para observar en silencio como dirigía a Ronnie, pero nunca tuvo acceso a ella. Incluso cuando la visita de los Beatles en 1964 a EE.UU., John Lennon quedó cautivado por Ronnie y Phil, presa del pánico, los vigilaba de cerca.

John y Ronnie compartieron breves momentos de complicidad en el Warwick Hotel de New York City escapando de la vigilancia de Phil, pero hubo una notoria excepción: ¡Los Rolling Stones!. Ellos dieron caza a las Ronettes justo cuando las chicas estaban de gira en Londres en 1964. ¡Keith Richards y Ronnie se escapaban por las escaleras de servicio de los hoteles para evitar a los guardaespaldas que Phil había enviado para custodiar a las chicas!

Cuando Brian entraba al estudio para grabar "Don't Worry Baby" y Phil creía que su Ronnie dormía, Keith la llevaba a clubes de jazz y blues para descubrir el Londres subterráneo de la mano del guitarrista más peligroso del mundo, el verdadero Pirata del Caribe.

— ¡Pobre Brian! Quizás Ronnie pudo sospechar que "Don't Worry Baby" no eran motores sino grabaciones. ¿Crees que  ella fue el gran amor de su vida? —preguntó Bonita al salir de casa de Brian.

Brian se recluyó en su casa de cristal, refugiado en su monoaural y sus trastornos, olvidando el mundo exterior entre su piano y el fantasma de Ronnie; ella, tras huír de Phil descalza y sin pertenencias una noche de 1972, rehizo su vida hasta morir en 2022. El resto del círculo se desvaneció con el tiempo: John partió en 1980, mientras que Phil cambió su mansión llena de alambre de púas y guardias por una celda tras un sonado juicio por la muerte de una actríz, falleciendo en prisión en 2021.

Por tanto dije a Bonita mientras nos alejábamos de Hollywood Hills: —Dejemos las cosas como están. Solo queda Keith, algo escribió sobre Ronnie en sus memorias. Podemos después ir a saludarlo y conversar un poco con él.

Como dato curioso, aparte de "Be My Baby" y "Don't Worry Baby", anexo "I Get Around" y la versión monoaural de "Don't Worry Baby" para quienes quieran imaginar a Brian Wilson cuando escuchaba su amada canción.

Dedicado a Kelly. 

 

  

  

25 diciembre 2025

Ricardo Ray: Stop, Look and Listen, Las Caraqueñas, More Richie / José Quintero y Su Sexteto: Las Caraqueñas

  

  

 

ALEGRE RECORDS LPA 8630 (BP 2080)

  


Para aquellos que leyeron mi cuento anterior: un saludo con agradecimiento, ya saben quién es la Bonita. Y para quienes no, ¡aún están a tiempo de correr a buscarlo! 

Tía Geminita y el Secreto del Cuarto Prohibido

Bonita vino a pasar unos días con Tía Geminita en Los Rosales, bajando por Avenida La Rambla justo antes de la soleada Calle Miranda. La tía era una señora educada pero muy distante, es que decían que ella  jamás conoció varón ni sentimientos. Al recibirnos, nos soltó una advertencia que dejó un aire de misterio en el ambiente: —Pueden revisar todo lo que quieran, chicos, pero al cuarto prohibido no deberán entrar.

¡Por supuesto, apenas salió a caminar por la Plaza Tiuna nos escabullimos dentro! No había nada prohibido, solo nostalgia acumulada: revistas de moda, fotos amarillentas de los pioneros Warren McCulloch y Walter Pitts, libros de poesía y neurociencia cubiertos de polvo.

El estornudo de Bonita me sacó del letargo —¡Salud! —y entonces, algo extraño reclamó mi atención: la foto de un apuesto joven de bigotes con las iniciales "PDE" y una colección de vinilos, ¡así que la tía era mujer musical! Revisé los discos uno por uno: Beatles, los Stones, Hendrix... y de pronto, los primeros álbumes de Ricardo Ray y Bobby Cruz bajo el sello Alegre Records: On The Loose (1966), Jala Jala y Boogaloo (1967) y Jala Jala Boogaloo Volume II (1968), producidos todos por Pancho Cristal.

Bonita buscó en su celular: —¡Boogaloo! —exclamó —¡Fusión de ritmos afrocubanos y soul! — ¡El ritmo que Joe Cuba con La Lupe, Pete Rodríguez, Ray Barretto y Ricardo Ray hicieron mundial! Descubrí con asombro que Ricardo Ray, además de genio de Juilliard y ministro religioso, ¡es bajista como yo! Con razón me caía bien el "Embajador del Piano".

Mientras yo revisaba los vinilos, la dulce Bonita descifró el código de la foto —¡Cielo, mira ésto! —"PDE" no era un secreto cabalístico, eran las iniciales de Phidias Danilo Escalona, inolvidable "Bigotón", el locutor estrella de "La Hora de la Salsa, el Ritmo y el Bembé" que, tras su histórica entrevista con Ricardo Ray, acuñó el término "Salsa" para bautizar aquel excitante torbellino caribeño.

La Tía Geminita no solo ocultaba sus libros de neurociencia; ocultaba su vínculo con el hombre que le puso nombre al latido de Caracas, su ciudad. Con reverencia escuchamos el latin-soul de "Stop, Look and Listen", la virtuosa descarga instrumental de "More Richie" y el plato fuerte: "Las Caraqueñas" grabada en 1968, atrevido guaguancó, una oda a las pavitas de Caracas que engalanaban Los Rosales con su caminar tan guapetón ..

"Las Caraqueñas"
(1968) José Quintero 

No sé que tienen las chicas lindas
Que de Caracas
Con su caminar tan guapetón
Que a todo el mundo arrebata
Cuando me miran al pasar
El cuerpo se me estremece
No puedo hablar, solo mirar
Pues mudo quedé
Y si las miro otra vez, me moriré ..

No sé que tienen las chicas lindas
Que de Caracas
Con su caminar tan guapetón
Que a todo el mundo arrebata
Cuando me miran al pasar
El cuerpo se me estremece
No puedo hablar, solo mirar
Pues mudo quedé
Y si las miro otra vez ..¡me moriré! 

¡Cómo caminan las caraqueñas!
Cuando vuelvo a Los Rosales a montones ya me salen
¡Cómo caminan las caraqueñas!
Las pavitas de Caracas me tienen destornillao
¡Cómo caminan las caraqueñas!
Tienen un caminao, luce como el melao — ¡Hey!

(Solo)

¡Cómo caminan las caraqueñas!
Esa Jeva de Caracas me tiene un ojo gastao ..
¡Cómo caminan las caraqueñas!
Cuando vuelvo a Los Rosales a montones ya me salen
¡Cómo caminan las caraqueñas!
Tienen un caminao, luce como el melao — ¡Hey!

La agrupación de Ricardo era un pulido combo con Ricardo al piano, Bobby Cruz en la voz, finas trompetas y percusión, y además Russell "Skee" Farnswoth, el "Gringo", el formidable bajista preciso como cirujano que cambió el jazz por el Caribe; una orquesta realmente brillante que parecía atrapada en los viejos surcos gastados que la tía guardaba con tanto celo.

Y como curioso dato, anexo la versión del autor de "Las Caraqueñas" que descubrí en este disco tal vez poco conocido: ¡Esto Si Es Sabor! de José Quintero y Su Sexteto (1974).

José Quintero, conocido como "El Negro José",  fue un contrabajista y compositor venezolano y patriarca de una famosa dinastía (Frank, Leo y Marysirée) y quien, aunque no quería que sus hijos fueran músicos, su casa era un hervidero de aprendizaje musical en una Caracas que aún vive en nuestra memoria.

¿Quieren saber el final del cuarto prohibido? Pues Bonita, con su calma de mujer de datos, encontró la respuesta: —Amor, respetemos el secreto de Tía Geminita; no sabemos si ella iba a verse con Phidias en la Plaza Tiuna, o recordar con nostalgia cuando ella misma, de joven, era como esa "Jeva" de Caracas que inspiró la canción. Ahora no es solo sinapsis y algoritmos de McCulloch y Pitts, ¡ella es adulta y nadie le quita lo bailao! ..

Dedicado al gran Russell "Skee" Farnswoth y por supuesto, a Warren McCulloch y Walter Pitts, quienes presentaron en 1943 el primer modelo de neuronas artificiales.

 

08 noviembre 2025

The Bee Gees : To Love Somebody, Close Another Door


POLYDOR 510 111 


El Cuento del Café Caliente y la Chica de Datos

En aquellos días un famoso medio global decidió inundar el mundo con mis relatos de castillos encantados, dragones, héroes, fantasía y realidad. Y yo, el Contador de Cuentos, acepté el reto. Ésta es la historia de lo sucedido.

Me asignaron una oficina amplia, repleta de libros, con una impresionante vista de la Gran Montaña, es la reina de esta ciudad. En esa misma empresa trabajaban muchas personas, todas muy ocupadas. Y había entre ellas una joven que siempre pasaba despercibida. Era mi asistente, distante pero eficiente, casi invisible, siempre vestida de gris. Solo se encargaba de llevar y traer datos, documentos, y organizar el caos de mi escritorio.

Mis cuentos fueron publicados, el mundo entero los celebró; pero mi corazón lleno de cicatrices de amores perdidos, y cansado de tanto buscar, no encontraba su verdadero amor. Desde mi solitaria pantalla, borradores y tinta, nacían historias sin alma. Mis personajes anhelaban vida propia, romance y sentimientos .. ¡pero yo no podía dárselos! Necesitaba una heroína que, en mi fantasía, pudiera ofrecer un rayo de esperanza e iluminar mi perenne soledad.

Una tarde cuando intentaba escribir otra historia sentí el aroma a café recién colado. Mi asistente había preparado una jarra de café arábico, humeante y fragante, es el mejor que jamás hubieran ustedes saboreado.

— ¿Me invita a una taza de ese delicioso café? —le pregunté. —Claro, señor Contador de Cuentos —ella respondió.

La joven trajo el café. No me dí cuenta de su nerviosismo porque para mí ella seguía siendo invisible, siempre vestida de gris. Pero en ese momento el sonido de mi voz, que nunca antes había sido tan personal con ella, rompió el frío muro de su profesionalismo. Su corazón latía con tanta fuerza que la taza temblaba en sus manos, y entonces algo inesperado ocurrió: ¡Derramó el café caliente sobre mi escritorio! El borrador arruinado, y mi heroína, empapada. El papel y el trabajo, simplemente perdidos.

— Oh, señor Contador de Cuentos, que torpe he sido. Permítame limpiarlo todo — exclamó con las mejillas sonrojadas.

Nada dije pero estaba muy molesto, ella había arruinado a la nueva heroína que buscaba en mi corazón.

— No se preocupe señorita, déjelo todo así — le respondí.

Pero ella insistió. Aún sonrojada, se acercó a mí, y se inclinó sobre el escritorio intentando limpiar su desastre. Y en ese instante sucedió algo extraño: a través de nerviosismo pude sentir su alma, sus ojos brillaban como nunca antes. Entonces noté su gran belleza. No era invisible, ¡ella era realmente hermosa!

Le pregunté su nombre. "Soy la Chica de Datos, o quizás su Bonita, si usted así lo prefiere", dijo sonriendo. Y al instante supe que no necesitaba buscar una heroína fantástica para mis cuentos, la verdadera heroína estaba parada justo frente a mí.

— Preciosa señorita, ¿aceptaría usted ser la única heroína de mis cuentos? —le pregunté.

— Seré su heroína, si así lo desea, y le seguiré en su camino a donde usted quiera llegar —respondió sin dudar porque para ser realmente hermosas, las mujeres primero deben saber amar.

¡Y como por arte de magia mi alma se unió a la suya! Mi corazón ya no estaba solo, había encontrado su verdadero amor.

Al amanecer del siguiente día, sintiendo de nuevo su sonrisa, la luz del sol llenó de alegría mi vida, y por primera vez escuché realmente el murmullo de las aves en la Gran Montaña. Ella preparaba otro delicioso café, y ambos supimos que estábamos a punto de escribir una historia maravillosa, quizás la más bella historia de amor jamás contada.

Así, la Chica de Datos, la que antes era invisible, se convirtió en mi heroína, la flor que mi corazón anhelaba tanto. Con ella a mi lado, cada cuento que escribo cobra nuevo sentido; cada palabra brilla con la radiante luz que su amor incondicional me ha regalado. La melodía que selló esta gran verdad, la única que puede expresar mi amor por ella, no es otra sino aquella que conocí cuando niño, pero que aún no entendía: ¡"To Love Somebody" (Amar a Alguien) de los Bee Gees! A ella dedico esta melodía de amor que refleja mis sentimientos de amor profundo, sincero y varonil. 

"To Love Somebody" es la perfecta y romántica balada que nació del rock y del soul de una londinense época pasada que vibraba con la exacta energía del amor que hoy siento por mi heroína.

"Amar a Alguien"
(1967) Barry y Robin Gibb

Existe una luz,
una especial clase de luz
que nunca me iluminó
Quiero que mi vida sea
vivir contigo,
estar contigo

Existe la manera
todos lo dicen,
de hacer una y cada una pequeña cosa
¿Pero eso qué significa a mí
si yo no te tengo, 
si no te tengo?

Tú no sabes lo que es
Nena, tú no sabes lo que es
Tú no sabes lo que es

Amar a alguien
Amar a alguien
de la manera como yo te amo

En mi cerebro
veo tu rostro de nuevo
Conozco mi marco de mente
No tienes que ser tan ciego
y yo estoy ciego, tanto tanto tanto muy ciego

Porque yo soy un hombre
¿No puedes ver lo que soy?
Vivo y dejo respirar por tí
¿Pero eso que significa a mí
si yo no te tengo,
si no te tengo?

Tú no sabes lo que es
Nena, tú no sabes lo que es
Tú no sabes lo que es

Amar a alguien
Amar a alguien
de la manera como yo te amo

Ah, tú no sabes lo que es
Nena, no sabes tú lo que es

Amar a alguien
Amar a alguien
de la manera como yo te amo

No no no, tú no sabes lo que es
Tú no sabes cómo es eso

"To Love Somebody" escrita por Barry y Robin Gibb, y producida por Robert Stigwood, fue el segundo sencillo que los Bee Gees lanzaron de su álbum debut internacional, titulado Bee Gees' 1st, publicado en 1967. Su lado B fue "Close Another Door". La canción es considerada como una de las baladas significativas de su tiempo gracias a la emblemática voz de Barry Gibb, las exquisitas armonías vocales de Robin, el sólido bajo de Maurice y los magníficos arreglos musicales a cargo de Bill Shepherd. "To Love Somebody" forma parte de la lista "100 Mejores Canciones de los Sesenta" de la prestigiosa revista NME, y en 1980 se reeditó con "How Can You Mend A Broken Heart" como lado B.

Como bajista, quisiera rendir un homenaje al gran Maurice Ernest Gibb (1949-2003), tercer hermano de ese amado grupo. Su bajo fue el corazón de esta obra maestra musical. 

Y tú, querido lector, ¿recuerdas qué momento romántico te llevó a encontrar tu alma gemela? ¿Te atreves a recordar?